| FRECUENTAMOS EL FUTURO |
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Volvemos por estas fechas, comienzo de año, a lanzar un nuevo mensaje a la sociedad. Nuestro mensaje del curso pasado “CERO fracaso escolar” fue un mensaje que implicaba públicamente un compromiso con nuestros alumnos y sus familias. Para que realmente quede garantizado ese “CERO fracaso escolar” en el proceso de formación del alumno, éste, debe haber recibido cantidad y calidad de conocimiento suficiente como para que se haya conseguido sacar de él lo mejor, que las competencias adquiridas le sirvan para su desarrollo integral y que ese conocimiento y esa formación le aseguren el éxito personal y profesional y la felicidad. Con este compromiso con los alumnos, un centro educativo, junto con las familias que depositan su confianza en él, debe asegurar ese éxito personal, profesional y humano a todos ellos; sin olvidar el respeto que se les debe a ser diferentes y el derecho a recibir lo mejor de todos los adultos que intervienen en su formación. El Proyecto Educativo del Colegio Antonio de Nebrija tiene como misión principal el logro de esto objetivo y para ello siempre tuvo en cuenta, a la hora de diseñar su Plan de Acción, el futuro de sus alumnos. Nos hemos proyectado en este futuro y a partir de ahí hemos logrado, con el apoyo de los padres, incorporar áreas, metodologías, recursos y formación a los profesores para que realmente los alumnos, atendidos y potenciados en sus diferencias se preparen para el futuro, manteniendo en sus vidas la siguiente interrogante: ¿qué más puedo hacer por mí, por mi familia, por el mundo, por mi empresa, mi trabajo…? Esto les mantendrá activos y positivos durante toda su vida. De nuestra actividad y diseño de proyecto, iniciado en el curso 1997-98, se desprende que:
Motivamos a nuestros equipos humanos para que se formen e identifiquen con el Proyecto Educativo del Colegio y para que se descubran en él como parte activa dentro del mismo. La gestión global del colegio es compartida con los padres, debido, ni más ni menos, a que la idea puede ser magnífica, las personas que la intentan sacar adelante pueden ser las mejores preparadas para ello, pero hoy, por hoy, sin el acompañamiento económico sería inviable la puesta en marcha de este proyecto. Ante esto los padres que ven las cosas como son, es decir que se dan cuenta de que el tiempo de sus hijos ha de aprovecharse al máximo, se hacen dueños de la situación y optan por depositar su confianza en nosotros, realizando los apoyos necesarios para que se logren los objetivos proyectados y se solidarizan con el seguimiento y la mejora de los compromisos adquiridos. En este proyecto coincidimos, cada vez más, personas que transforman la responsabilidad en acciones, cueste lo que cueste. Lo que está en juego es el futuro de los alumnos y ellos no entienden por qué los adultos no hacen todo lo posible por conseguir los objetivos y resultados que ellos necesitan. Pensamos que nuestros alumnos en el futuro, o ven que la escuela se transforma y redunda en beneficio de los niños contribuyendo y construyendo una sociedad mas justa, saludable, amable y acogedora para todos u optarán por ser los educadores únicos de sus hijos. Circunstancia muy probable con la posibilidad de autoformación que se podrá realizar a muy pocos años vista. Un padre formado y con espíritu crítico no dejará a su hijos en manos de un sistema que no se esfuerce por conocer mejor a los niños, respetando y satisfaciendo sus necesidades auténticas y adaptando los entornos en los que se mueven para que se sientan acogidos en su singularidad, sus emociones e intereses. Después de quince años defendiendo esta manera de hacer, de nuevo, desde la humildad más profunda, podemos asegurar que realmente “frecuentamos el futuro” desde que se idearon las bases del Proyecto Educativo de Colegio Antonio de Nebrija, pues hoy:
Estamos muy orgullosos y nos llena de ilusión a padres y personal del colegio, que el proyecto que pusimos en marcha hace quince años, hoy por hoy, aún no se ha conseguido en el sistema educativo español, y cuya mejora dentro de las actuaciones políticas en materia educativa coinciden cada vez más con las propuestas y actuaciones que nos marcamos desde el origen. Lo que pretendía y pretende este proyecto es que se conozca y se aprecie el poder transformador de asumir responsabilidades. No podemos hacer otra cosa cuando el futuro de los niños está en juego. |